Cristiano, Mas solo que nunca.

cristiano ronaldo

CRISTIANO HA MARCADO 21 GOLES EN LO QUE VA DE 2013

“No estamos marcando muchos goles. Es una realidad. Quizás una de nuestras diferencias con el año pasado es que marcábamos goles con facilidad. El único jugador que ha mantenido un promedio parecido al de la temporada pasada es Cristiano. Lógicamente, el equipo lo siente”, advirtió Mou tras el empate en Zaragoza.

11 son los partidos en los que ha marcado CR en 2013
El técnico subió el nivel de preocupación por falta de gol hasta la alerta roja a dos días de encarar los cuartos de la Champions. La falta de gol no es algo nuevo en el Madrid actual, pero en los últimos meses la sequía se ha agravado. El equipo ha perdido la pegada, su gran virtud, y sólo Cristiano Ronaldo tira del carro anotador con la misma fuerza de siempre.

La apreciación de Mou sobre uno de los síntomas que impiden al Madrid ser el de la pasada campaña está respaldada por los números. En lo que va de 2013, Cristiano Ronaldo ha marcado 21 goles entre Liga, Champions y Copa. El resto del equipo, 23 —el otro gol a favor que falta fue en propia puerta de Guardado—. Es decir, casi la mitad de los tantos que lleva el Madrid en lo que va de año son de CR7.

Echando la mirada atrás para comparar, el año pasado a estas mismas alturas, en los tres primeros meses del 2012, Cristiano llevaba 20 goles y el resto del equipo, 31. Ocho goles más que ahora mismo. Especialmente llamativa es la comparativa de los números de Higuaín y Benzema, los dos delanteros blancos. Diez goles llevan en 2013 por los 20 de 2012 a estas alturas.

8 goles los ha conseguido en eliminatorias
Sin alternativas
El Madrid ha perdido alternativas al gol si no marca Cristiano. Los blancos dependen de los goles del portugués más que nunca. Y no sólo es un problema de la sequía de Higuaín y Benzema, también de otros jugadores que el año pasado colaboraron en la causa, como Callejón, Di María, Özil o Kaká. Entre estos cuatro jugadores suman tres goles en los 19 partidos de 2013. De hecho, entre Ramos (3), Varane (2) y Khedira (1) duplican el bagaje goleador de los cuatro atacantes mencionados.

El aviso de Mourinho por la poca pegada llega en el tramo decisivo de la temporada, en un momento en que la falta de puntería puede costar caro. La Champions no perdona y es clave aprovechar las ocasiones, justo lo que no está haciendo el Madrid. El Madrid ha empatado o ganado por la mínima 11 de los 19 partidos disputados en lo que va de año y sólo en siete de ellos marcó más de dos goles.

El Madrid se ha sostenido en Cristiano. El portugués, como bien apuntaba Mourinho en La Romareda, es el único que ha mantenido el tipo. Es cierto que el conjunto blanco se ha venido arriba en el comienzo de año, pero lo ha hecho agarrado única y exclusivamente a los goles de CR7.

10 goles llevan Higuaín (4) y Benzema (6)
Viviendo de Cristiano
Los 21 tantos que lleva el 7 blanco en 2013 han dado para mucho, para muchísimo. Sin ellos, el Madrid estaría eliminado de la Champions, de la Copa y llevaría nueve puntos menos en la Liga. Sería otro mundo bien distinto, por eso no extraña el mensaje de Mou con el Galatasaray haciendo ya las maletas para preparar el viaje a Madrid.Cristiano se ha quedado más solo que nunca y es un riesgo. Además, existe una relación demasiado estrecha entre los goles del luso y los buenos resultados. Mou insistirá en que todos se tienen que poner las pilas.

El Celta derrota al Madrid pero lo deja con vida para la vuelta

MADRID (EFE).- El Celta dejó en evidencia al Real Madrid, que salió derrotado del estadio de Balaídos, aferrado a un gol postrero de Cristiano Ronaldo y a la vuelta, en el estadio Santiago Bernabeu, para lograr la clasificación para los cuartos de final de la Copa del Rey

Cristiano Ronaldo maquilló una noche negra en Balaídos (2-1). Marcó a cuatro minutos del final y alentó el panorama copero, negro minutos antes, con un 2-0 en contra a causa de los goles de Mario Bermejo y de Cristian Bustos, que dejaron en evidencia al conjunto de Jose Mourinho.

El tanto del luso alivió al Madrid, abocado a dar la vuelta a la situación en el Santiago Bernabeu para no despedirse de la competición.

El Barça derrota al Betis con récord de Messi, que supero a Müller

El argentino anota dos goles ante el Betis (1-2) y supera, con 86 dianas, el récord de Müller como máximo anotador en un año natural | Los verdiblancos realizaron una gran segunda mitad pero estuvieron negados de cara a portería y tres balones acaban en el palo

No hay marcas imposibles para los genios. No hay barreras insuperables, ni logros inalcanzables. Ellos son los que ponen las reglas, por eso son unos superdotados. Leo Messi va camino de superar todos los récords posibles para llevar al Barça a ganar un partido tras otro. La última víctima del argentino ha sido el Betis (1-2) que entrará en la historia por ser el rival contra el que el crack azulgrana batió la espectacular marca anotadora de Gerd Müller.

Nada más y nada menos que 86 dianas suma Messi en 2012, una más que las logradas por el ariete del Bayern de Múnich, el ‘Torpedo’, hace 40 años. Leo ha anotado 12 tantos con Argentina y 74 con el Barça. Los dos últimos en el Benito Villamarín, durante un partido que no fue nada sencillo para el conjunto dirigido por Tito Vilanova que estuvo cerca, muy cerca, de quedarse sin los tres puntos.

De Messi ya no sorprende casi nada. Ni tan siquiera que sea capaz de recuperarse de forma milagrosa de un duro golpe en la rodilla para ser titular solo tres días después de abandonar el Camp Nou en camilla. Tito amagó en la previa con dejarle en el banquillo pero el argentino no faltó a su cita con el gol.

El encuentro, vibrante, intenso, entretenido, con alternativas, fue digno escenario para la histórica marca de Leo. Fue uno de esos choques que definen un campeonato, en los que es factible perder puntos (como en Pamplona o frente al Sevilla) pero en los que el cuadro catalán está imponiendo su calidad.

El Betis planteó un partido valiente, apretando, confiando en robar en el medio campo para fulminar a la defensa visitante en un rápido contragolpe. El conjunto azulgrana se sabía la lección y supo vigilar las pérdidas, superar el agobio e incluso encerrar a los locales en su campo.

Lesionado Cesc -de tres a cuatro semanas de baja por una rotura en el bíceps femoral- y con el árbitro obviando unas manos de Piqué, el Barça golpeó duro al estómago del Betis. En el minuto 15 igualó Messi el registro de Müller. Balón en la frontal, un regate, dos regates, nadie le acaba de entrar y el argentino que fulmina al portero Adrián con un tiro raso.

El control pasó a manos de Xavi e Iniesta y la posesión (70%) fue garantía para los azulgrana. Llegaron más ocasiones de los visitantes y se lesionó el bético Juan Carlos en una carrera de velocidad con Adriano. Entró al campo Vadillo, de 18 años, que se pasó varios meses de baja pero que poco a poco va recuperando la forma para confirmarse como un jugador muy prometedor.

Y el Barça marcó el segundo en un contragolpe. Adriano derribó todas las fronteras, partiendo desde el lateral derecho, para ceder la pelota a Messi. Combinación con Iniesta, taconazo del centrocampista y otro zurdazo del argentino, 86 goles en su haber en 2012. Parecía el momento perfecto para detener el partido, al más puro estilo NBA, para homenajear al crack.

A los azulgrana pareció embargarles esa idea. Se desconectaron, intentaron enfriar al impetuoso equipo verdiblanco y también a su público y casi lo lograron. Todos tenían la mente puesta en el récord de Messi. Al menos hasta que apareció Vadillo para asistir a Rubén Castro a cinco minutos del descanso. Alba falló al tirar la línea del fuera de juego.

El 1-2 levantó la moral del Betis y de los aficionados congregados en el Benito Villamarín. La segunda mitad fue un calvario para los futbolistas de Vilanova. Los locales se crecieron, se sintieron fuertes y cada vez llegaron con más facilidad a las inmediaciones de Víctor Valdés. Puyol, con problemas físicos, cedió su puesto a Mascherano.

El Barça perdió el balón, sus líneas se separaron y la presión alta de los andaluces provocó una cascada de oportunidades. Piqué tuvo que recuperar su mejor versión para aguantar a su equipo atrás. Hasta tres balones se estrellaron en los palos de Valdés. Y también tuvieron sus opciones los azulgrana, sobre todo en una clara ocasión en la que un tiro de Messi acabó en el palo y el rechace lo mandó Jordi Alba al travesaño.

En 15 jornadas, Leo Messi es el máximo anotador de la Liga con 23 goles. Hasta 32 futbolistas ganaron un pichichi consiguiendo menos tantos, entre ellos Di Stéfano, Quini o Hugo Sánchez. El argentino, además, ya es el mejor goleador azulgrana en toda la historia del campeonato. Supera, con sus 192 dianas, las 190 que logró César.

 

Özil guía a un Real Madrid que aun no convence

El enorme talento del alemán, autor de dos tantos, sacó de un apuro al Madrid, al que Manucho hizo pagar con dos goles sus errores a balón parado. También marcó Benzema.

La genialidad de Özil es incontrolable y una bendición para el Real Madrid. El talento siempre es necesario, pero mucho más en épocas de crisis. A ese talento de Özil se agarró el Madrid para salir indemne en su visita al Valladolid. Un partido que el propio Madrid se había complicado por su incompetencia para defender las acciones a balón parado. De esa forma tan simple fue capaz el Valladolid de poner contra las cuerdas a su rival.

Necesitó el Madrid dos detalles de calidad de Özil, un futbolista siempre imprescindible, pero que se vuelve indispensable cuando el equipo camina cuesta arriba, para voltear el resultado. Un jugadón suyo acabó en el gol del empate poco antes de llegar al descanso, en una acción que marcó el desarrollo posterior del partido, y un magnífico lanzamiento de falta con esa zurda suya que es un guante significó el 2-3 definitivo. Pero hasta llegar ahí, el Madrid navegó entre la tormenta con serio riesgo de acabar a la deriva.

El Madrid es un equipo construido para afrontar grandes retos, pero ni siquiera se puede decir que esté a medio hacer cuando lo que toca es defender acciones de estrategia. Son errores tan incomprensibles como parece que irremediables. Estuvo cerca de arruinar su partido en Valladolid, y quién sabe si mucho más, por esa falta de contundencia cuando debió defender a balón parado. Quizá sea un problema de concentración o de predisposición, o de las dos cosas. Lo cierto es que es un mal enquistado que Mourinho no acierta a solucionar. Aprovechó Manucho esa alfombra roja que pone el Madrid a sus rivales en las acciones de estrategia para marcar dos goles a placer y dejar al rival en una situación muy comprometida.

El partido comenzó a dibujarse con el balón en los pies del Valladolid y el Madrid creando las ocasiones más claras, una tendencia que no tardó en invertirse. Sucedió cuando Manucho celebró su primer gol. Apenas se habían consumido ocho minutos y el angoleño remató solo en el área pequeña a la salida de un córner.

A esta generosidad del Madrid respondió con otra el Valladolid. Callejón aprovechó un error de Balenziaga en el pase y el resbalón de Valiente para regalar un pase de gol a Benzema.

En este intercambio de regalos surgió Manucho para celebrar su segundo gol. Ebert sacó un córner y el delantero angoleño marcó de cabeza. Falló Ramos, que marcó por detrás a Manucho y sólo pudo ver cómo éste remataba a placer. Tampoco estuvo acertado Casillas, que no fue a buscar un balón que bien podría haber sido suyo.

A partir de ahí el Madrid se quedó con el balón, pero sin mostrar ninguna profundidad ante un Valladolid ordenado y bien plantado, que controló la situación hasta que surgió Özil, que reunió su talento con el de Benzema antes del descanso para firmar una jugada espectacular a la que puso el colofón del gol.

El encuentro se convirtió en un duelo ingobernable tras pasar por los vestuarios. Allí se quedó el canterano Nacho, que cumplió como lateral izquierdo titular y fue reemplazado por Di María. Callejón, que había ocupado el puesto del argentino en el once, se situó como lateral izquierdo, con Di María en el centro del campo por la derecha, Özil por la izquierda y Cristiano de enganche por detrás de Benzema.

No convencieron estos cambios a Mourinho, que dio un nuevo giro al equipo poco después. Retiró a Arbeloa, el otro lateral, para dar entrada a Modric. Pasó Ramos a la banda derecha y dejó su sitio en el centro de la zaga a Xabi Alonso, sorprendente pareja de Pepe, con Khedira y Modric delante de ellos.

Cuanto más descontrolado parecía el partido, más cómodo parecía el Madrid y más inseguro el Valladolid, que se libró del empate por un error del árbitro, Pérez Montero. Señaló un fuera de juego que no era de Ramos, quien terminó batiendo a Dani, pero bien es cierto que el colegiado ya había pitado.

Con los dos equipos sin saber muy bien qué dirección tomar surgió el enorme talento de Özil para decidir un partido sin rumbo. Y sin apenas tiempo para digerir el gol, Varane sustituyó a Benzema, en un nuevo giro táctico de Mourinho. El francés se situó como lateral derecho, recuperó Ramos su sitio en el centro de la defensa y Xabi Alonso volvió al centro del campo, con Cristiano como jugador más adelantado.

Así terminó de consumirse un encuentro cuyo desenlace sólo se entiende por la presencia de Özil en el campo.

Un genial Cristiano decide el derby

El portugués, con un derbi grandioso, ganó el partido con un gol y una asistencia a Özil. También remató dos veces a los palos. Triste partido de los colchoneros.

El Madrid es el dueño del derbi. Cristiano, su rey. Lo domina como siempre, así que como siempre últimamente ganó el Real al Atlético (2-0) gracias a una falta de manual del portugués y una asistencia aÖzil. Cristiano remató las veces que quiso, estrelló otros dos balones en los palos. Por eso se pagan estas millonadas por esa clase de jugadores. Porque son de otro nivel: gigante. Así pues, el Madrid mantuvo la hegemonía de la capital el día del pre-plebiscito a Mourinho. No es poca cosa para lo que estaba cayendo en Chamartín. El Madrid se rehabilitó de su derrota en Heliópolis aunque, eso sí, sigue a once puntos del Barcelona y aún está a cinco del Atlético, que otra vez terminó el derbi deprimido, preguntándose quién demonios instaló su maleficio. Juegue mal o regular, pierde. Es una certeza.

Un partido puede estar en dos minutosEn el 13, Casillas sacó una mano mágica en un remate de depredador de Falcao, lo más peligroso que hizo el Atlético en todo el partido. Lo siguiente que pasó fue otra mano, ésta un tanto absurda de Arda Turan, en el 15, que Cristiano Ronaldo castigó con uno de los mejores goles de falta directa que se le recuerdan. Un golpeo espectacular que superó la barrera (más cerca de la distancia reglamentaria). Fue la falta perfecta. Un premio para el portugués, que estuvo metidísimo en el partido. Con actitud, movilidad y compañerismo. Un partido a la altura de su condición de futbolista de clase mundial.

El Madrid no había sido mejor hasta entonces y el Atleti estaba intenso, soñando con un partido parecido al de las dos finales que ganó con Simeone. Pero el Madrid es otra cosa. El derbi es otra cosa. El 1-0 le dejó pista libre al Real y había que comprobar la respuesta psicológica del Atleti, con la pesada carga de su horrible currículo en los últimos derbis. Estuvo obtuso en ataque, pero se intentó sostener. El derbi, pese a todo, se afeó. Diego Costa lo subió de temperatura y unos cuantos se unieron. Mario le dio una patada a Cristiano, Xabi otra a Falcao, Ramos le soltó la mano a Diego Costa, que a su vez se le peleó con todos…Demasiado ruido y poco fútbol, sólo otro tiro soberbio de Cristiano que neutralizó Courtois. 1-0, descanso.

El partido no se movió un metro en la segunda parte. Falcao intentó tomar la iniciativa con un timidísimo disparo en el minuto 47 pero el Atlético careció de imaginación. El Madrid se limitó a observar la impotencia de su rival y esperó su oportunidad con una suficiencia que debió deprimir al Atlético. En un contragolpe, Cristiano asistió a Özil, que a pesar de un mal control y de una ejecución lenta, tuvo tiempo de hacer el 2-0 por la defiente colocación de la defensa rival. El portugués tuvo tiempo de lanzar otra falta al larguero, de rematar otro contragolpe y de ser coreado como lo que es: un ídolo. Mourinho salió a ver qué opinaba el Bernabéu sobre él. Pero el que merece los aplausos es Cristiano Ronaldo. Un fenómeno.

 

El Barcelona se paseo en Valencia y ya estan a 11 puntos del Madrid

El Barça, con once canteranos desde que salió Montoya, golea al Levante con dos goles de Messi y otros dos de Cesc e Iniesta, que dio tres asistencias. El Madrid, a once puntos.

El día que el Barcelona juntó once canteranos por primera vez en su historia (según un concepto más o menos aceptado de canterano) fue el mismo día que disparó su distancia respecto al Real Madrid a once puntos en la Liga 2012-13. Del Atlético, su perseguidor más cercano y real a estas horas, sólo le separan tres, pero la manera en cómo despachó el Barça al Levante en el primer cuarto de hora de la segunda parte le cuelga, quiera o no, el cartel de favorito indiscutibledel campeonato. Messi, dos goles, e Iniesta, un golazo y tres asistencias (la última a Cesc), coronaron otra gran actuación del Barcelona, que firma el mejor arranque de la historia de la Liga (igualando al Real Madrid).

Vilanova sabía desde el sábado por la noche que en juego estaba un golpe de gracia y decidió improvisar lo justo: alineó un equipo como si en Valencia mismo se decidiese una Liga. El once de gala del Barça, el mismo de Moscú con Puyol de capitán por Mascherano, se rompió pronto por una nueva lesión de Daniel Alves pero el argumento del partido estaba escrito antes de empezar porque pocos equipos extreman más sus estilos que Levante y Barça. Los de JIM aguantaron la primera parte con bravura, pero exprimieron su energía. El Barça se recreó en la posesión. Tanto que sólo se acercó en un disparo de Messi (minuto 22) y en varias incorporaciones de Iniesta y Alba (convertido en uno de los mejores activos ofensivos del matizado Barça de Vilanova) por el sector izquierdo. El Levante respondió con su inmejorable concepción del contragolpe. Barkero, con su excelente zurda y Martins inquietaron a Valdés. Era imposible, observando el aparente equilibrio, imaginar la tormenta que esperaba. Sin embargo, el Barça había masticado bien el partido para darle el golpe.

Messi rompió el partido en el minuto 47 de la manera más sutil. Iniesta vio un desmarque de delantero centro del argentino, que picó ante Munúa y dedicó su gol número 81 del año 2012 a su hijo Thiago. Seis minutos después, el argentino hizo insalvable la diferencia con otro remate oportunista. Otra vez, a pase de Iniesta, que decidió no parar su exhibición: un golazo (0-3) y la asistencia del 0-4 a Cesc. Al Levante se le hizo eterna la última media hora y el Barça se la pasó silbando. Vilanova aprovechó para hacer reaparecer a Adriano y Thiago. Al Barça sólo le faltaba la vuelta de Valdés, que le paró un penalti a Barkero. Se escucharon gritos de “campeones, campeones” y“Mucho Betis” en el Ciutat de Valencia. En Barcelona ya hay quien se siente campeón con sólo un tercio de Liga. Tal vez, demasiado pronto.

 

El Madrid, en caída libre

El Real Madrid perdió por 1-0 en el campo del Betis. Otro tropiezo de los de Jose Mourinho que dan la opción al Barça de ponerse a 11 puntos si gana en el campo del Levante

Sport.es| 24.11.2012 | 23:49h

La Liga va tomando cada vez más un color azul y grana. El Real Madrid, que tras un mal inicio de temporada parecía haberse recuperado, ha vuelto a tropezar, en este caso en el campo del Betis. Los hombres de Jose Mourinho no han podido superar a un Betis muy ordenado en defensa y que además del golazo de Beñat en la primera parte aún podrían haber marcado alguno más en las contras que tuvo.

Al final, el Madrid perdió por 1-0 y se queda a ocho puntos del Barça. Nada ha cambiado hasta ahora es cierto. Pero este domingo sí que pueden cambiar muchas cosas. Un empate del Barça en el Ciutat de Valencia ante el Levante le daría a los de Tito Vilanova una ventaja de nueve puntos. Y una victoria haría que el hueco adquiriera ya unas dimensiones más que considerables: 11 puntos.

El Barça jugará en un campo talismán en el que ha ganado dos títulos de Liga en los últimos años. No será un partido fácil ni mucho menos para los barcelonistas. Pero esta derrota del Real Madrid en Sevilla este sábado debe ser un motivo más para que los barcelonistas salgan al terreno de juego con la moral a tope y las máximas aspiraciones.

La Real Sociedad quiso pero no pudo ante el Osasuna

Tras una borrachera de goles como la que logró la Real la jornada pasada frente al Rayo, algunas veces la resaca de felicidad y satisfacción puede convertirse en una cuesta arriba difícil de superar. Así se podría explicarse el partido de los de Montanier en Anoeta, mismo escenario que vivió un espectáculo de gala hace pocas noches. Pero la forma más acertada de explicar el tropiezo de los locales está en su rival.Osasuna planteó un partido muy complicado a los txuri urdin y se mereció los mismos méritos que el anfitrión, de ahí el empate, el primero para los navarros fuera de casa. El fútbol, a veces imprevisible, hoy no lo fue tanto. Una parte para cada uno y empate técnico que no sirve a ninguno.

En un inicio de lo más igualado, el Osasuna salió decidido a por el partido con un primer aviso de Armenteros que casi pilla por sorpresa a Bravo a los diez segundos de que el esférico comenzara a rodar. Pero tras unos minutos iniciales de desconcierto en los que el equipo de Mendilibar hizo más por golpear primero, la Real comenzó a llegar al área de Andrés Fernández con mucho más peligro que su rival, como prueba un remate de Vela rozando el palo tras un centro marca de la casa de Xabi Prieto. Las ocasiones se sucedían para uno y otro equipo, todo propiciado por la clara ausencia del mediocampo de ambas escuadras, lo que convirtió al campo en un pinball gigante por el que el balón iba de área en área sin que nadie fuera capaz de dominarlo.

Ambos equipos vieron que jugar con tanto desplazamiento en largo no iban a ninguna parte y apostaron por intentar guardar un poco el balón, combinando posesiones más largas. Así, en una situación de aparente equilibrio, el Osasuna hizo más por mover los ceros del marcador, aunque curiosamente su mayor ocasión llegó por un mal despeje de Vela que se estrelló en el larguero. Los navarros siguieron por su sendero, cada vez más despejado, y el nerviosismo empezó a hacer mella en los txuri urdin, cuya única esperanza era el contraataque, al ver que les estaban comiendo en su propia casa. Esto derivó en piques varios que afearon los últimos minutos antes de llegar al descanso y obligaron a Velasco Carballo a tirar de tarjetas, media docena de amarillas en concreto.

La reanudación del encuentro siguió con la misma tónica, con Osasuna imperando sobre el verde y cercando continuamente el área de Bravo. Aunque la situación no tardó en cambiar para el bien de la Real, que se mostró bastante más activa, sabiendo lo que hacer con el balón y asomándose a la meta rojilla con más asiduidad. Constancia puede dejar el palo izquierdo de la portería de Andrés Fernández, al que peinó el flequillo Ifrán con un disparo que pasó bufando por su cepa. Eso sí, los navarros, en su empeño por hacer difícil distinguir entre quien jugaba como local y quien lo hacía como visitante, no perdieron la cara al partido en ningún momento.

Montanier apostó por meter más metralla arriba, cambiando a Xabi Prieto por el Chori Castro, y por más control en la zona media con Rubén Pardo, la gran esperanza de futuro de los blanquiazules, sustituyendo a un Zurutuza algo desaparecido. En los últimos quince minutos, los dos contendientes descuidaron las trincheras y las ocasiones afloraron más que en todo el partido. Aquí, el frente de la Real estuvo más incisivo y apretó a Osasuna hasta los últimos instantes, rozando el gol que nunca llegó. Al final el marcador se quedó como empezó y ambos se van a casa con un punto que no les vale para sus objetivos.La Real se queda sin Europa y Osasuna sin salir del descenso.

Mourinho: “La Champions es la Special One”

  • “La Champions conquistada con el Inter de Milán fue el mejor momento de mi carrera”, dijo el técnico luso en una entrevista con Sky Sports que recoge laSexta

 

José Mourinho concedió una entrevista al medio británico Sky Sports y aseguró que “la Liga de Campeones es la Special One'”. El entrenador del Real Madrid repasó toda su trayectoria profesional en esta competición y afirmó que “la Champions conquistada con el Inter de Milán fue el mejor momento de mi carrera”.

Fue la primera del conjunto italiano en 40 años y Mourinho reconoció que “fue un momento especial para el señor Morati y para un grupo de jugadores que, por edad, solo tenían esa oportunidad para ganar la Champions”. “Disfruté muchísimo por ellos”, añadió Mourinho.

“El día siguiente a la eliminación en Liga de Campeones ante el Bayern de Múnich es otro día y no puedes llorar durante una semana. Pero cuando te paras a pensar en ello, una derrota en una semifinal en una tanda de penaltis duele”, dijo Mourinho en la entrevista.

“El Real Madrid busca la Décima”
José Mourinho también habló de la situación actual por la que atraviesa el Real Madrid tras su clasificación en Champions. “El Madrid busca la Décima y yo la tercera con un equipo diferente. Eso sería especial para mí. Con calma lo conseguiremos”, sentenció.

Vela fue la figura en el triunfo 4-0 de la Real Sociedad

Dos goles del futbolista mexicano en dos minutos acabaron con un Rayo Vallecano sin defensa. Mikel González y Chori completaron la goleada.

Esta noche la Real Sociedad le quedó muy grande al Rayo Vallecano. Sobre todo Carlos Vela. El mexicano destrozó al conjunto franjirrojo con dos goles en dos minutos, y obligó a Paco a jugar de nuevo con defensa de tres. Fue el preludio de un suicidio, uno más, en el despeñadero al que se asoman los de Vallecas en cada jornada. Esta vez nadie les dio la mano para evitar la caída, y la Real le machacó a la contra, con Rubén Pardo dirigiendo la goleada.

El partido tuvo picante desde el minuto uno. Mateu Lahoz anuló un gol a la Real por mano del uruguayo Ifrán, que vio amarilla por dicha acción. Fue la primera de una trilogía de cartulinas en los primeros nueve minutos de encuentro. En el seis la vio Tito y en el nueve, Casado.

Muy pronto los locales dejaron claro que querían la pelota, y en esos menesteres se aplicaron con enorme solvencia y calidad Illarramendi, y sobre todo un excelso Rubén Pardo, uno de los nombres a destacar en la primera mitad. Movió con soltura el balón y dio ritmo al juego de la Real.El Rayo no encontraba su sitio, no estaban cómodos los de Paco Jémez en Anoeta. Su faro, Trashorras, estaba apagado, y con nulo juego entre líneas por parte de Piti y José Carlos.

Con tan pobres mimbres en el conjunto franjirrojo, tan sólo Leo Baptistao demostró que es un jugador con un potencial enorme. El brasileño firmó el único acercamiento del Rayo en el 20 de partido, dejando atrás a la defensa txuri-urdin con su zancada de gacela pero errando en la decisión. Debió disparar a puerta en vez de centrar.

La segunda dosis de polémica pasó un poco más inadvertida por la picardía de su protagonista. El central del Rayo Gálvez se llevó las manos al rostro tras un disparo, cuando en realidad el esférico había golpeado en su mano. Estaba dentro del área, pero logró sortear lo que era un claro penalti.

A partir del minuto 30,la Real Sociedad se desató. Al buen fútbol que estaban mostrando los de Montanier se unió la casi siempre desacertada defensa del Rayo para que llegaran en un par de minutos los dos primeros tantos, ambos de un inspiradísimo Carlos Vela. El primero llegó después de un error del Rayo al tirar el fuera de juego (min. 30), pero en el segundo Rubén Pardo asistió con maestría al mexicano para hacer su doblete (min. 32)

El Rayo estaba noqueado, pero los locales querían seguir castigando a su maltrecho rival hasta que tirara la toalla. Y si no lo hicieron los de Vallecas fue por laactuación de Cobeño, que salvó a su equipo en al menos tres ocasiones antes del descanso. Las más claras fueron de Rubén Pardo, con una volea que obligó a estirarse al meta madrileño, y de Illarramendi, tras un remate de cabeza en un córner. En el minuto 39, para terminar con su repertorio de paradas, Cobeño repelió un centro-chut de Ifrán.

Tras el descanso, Delibasic sustituyó a Casado, lo que se tradujo en una nueva versión de la pintoresca defensa de tres de Paco Jémez. El Rayo se volvió a mover entre el bien y mal, entre la machada y el ridículo. Hubo un espejismo, un par de ocasiones del Rayo –Trashorras y Javi Fuego-, pero la Real finiquitó a la contra el partido.

En el minuto 60 Mikel González anotó el 3-0aprovechando un magnífico centro de Carlos Vela, tirando por la borda las escasas esperanzas rayistas. Pudo acortar distancias el Rayo tras una jugada de Lass –había sustituido al Chori Domínguez-, pero Delibasic remató en fuera de juego. Quedaba el cuarto, obra del Chori Castro, para terminar de aplastar al Rayo, al que esta vez se le clavó en la sien la bala de la pistola con la que juega cada fin de semana.