Cristiano, Mas solo que nunca.

cristiano ronaldo

CRISTIANO HA MARCADO 21 GOLES EN LO QUE VA DE 2013

“No estamos marcando muchos goles. Es una realidad. Quizás una de nuestras diferencias con el año pasado es que marcábamos goles con facilidad. El único jugador que ha mantenido un promedio parecido al de la temporada pasada es Cristiano. Lógicamente, el equipo lo siente”, advirtió Mou tras el empate en Zaragoza.

11 son los partidos en los que ha marcado CR en 2013
El técnico subió el nivel de preocupación por falta de gol hasta la alerta roja a dos días de encarar los cuartos de la Champions. La falta de gol no es algo nuevo en el Madrid actual, pero en los últimos meses la sequía se ha agravado. El equipo ha perdido la pegada, su gran virtud, y sólo Cristiano Ronaldo tira del carro anotador con la misma fuerza de siempre.

La apreciación de Mou sobre uno de los síntomas que impiden al Madrid ser el de la pasada campaña está respaldada por los números. En lo que va de 2013, Cristiano Ronaldo ha marcado 21 goles entre Liga, Champions y Copa. El resto del equipo, 23 —el otro gol a favor que falta fue en propia puerta de Guardado—. Es decir, casi la mitad de los tantos que lleva el Madrid en lo que va de año son de CR7.

Echando la mirada atrás para comparar, el año pasado a estas mismas alturas, en los tres primeros meses del 2012, Cristiano llevaba 20 goles y el resto del equipo, 31. Ocho goles más que ahora mismo. Especialmente llamativa es la comparativa de los números de Higuaín y Benzema, los dos delanteros blancos. Diez goles llevan en 2013 por los 20 de 2012 a estas alturas.

8 goles los ha conseguido en eliminatorias
Sin alternativas
El Madrid ha perdido alternativas al gol si no marca Cristiano. Los blancos dependen de los goles del portugués más que nunca. Y no sólo es un problema de la sequía de Higuaín y Benzema, también de otros jugadores que el año pasado colaboraron en la causa, como Callejón, Di María, Özil o Kaká. Entre estos cuatro jugadores suman tres goles en los 19 partidos de 2013. De hecho, entre Ramos (3), Varane (2) y Khedira (1) duplican el bagaje goleador de los cuatro atacantes mencionados.

El aviso de Mourinho por la poca pegada llega en el tramo decisivo de la temporada, en un momento en que la falta de puntería puede costar caro. La Champions no perdona y es clave aprovechar las ocasiones, justo lo que no está haciendo el Madrid. El Madrid ha empatado o ganado por la mínima 11 de los 19 partidos disputados en lo que va de año y sólo en siete de ellos marcó más de dos goles.

El Madrid se ha sostenido en Cristiano. El portugués, como bien apuntaba Mourinho en La Romareda, es el único que ha mantenido el tipo. Es cierto que el conjunto blanco se ha venido arriba en el comienzo de año, pero lo ha hecho agarrado única y exclusivamente a los goles de CR7.

10 goles llevan Higuaín (4) y Benzema (6)
Viviendo de Cristiano
Los 21 tantos que lleva el 7 blanco en 2013 han dado para mucho, para muchísimo. Sin ellos, el Madrid estaría eliminado de la Champions, de la Copa y llevaría nueve puntos menos en la Liga. Sería otro mundo bien distinto, por eso no extraña el mensaje de Mou con el Galatasaray haciendo ya las maletas para preparar el viaje a Madrid.Cristiano se ha quedado más solo que nunca y es un riesgo. Además, existe una relación demasiado estrecha entre los goles del luso y los buenos resultados. Mou insistirá en que todos se tienen que poner las pilas.

Anuncios

Özil guía a un Real Madrid que aun no convence

El enorme talento del alemán, autor de dos tantos, sacó de un apuro al Madrid, al que Manucho hizo pagar con dos goles sus errores a balón parado. También marcó Benzema.

La genialidad de Özil es incontrolable y una bendición para el Real Madrid. El talento siempre es necesario, pero mucho más en épocas de crisis. A ese talento de Özil se agarró el Madrid para salir indemne en su visita al Valladolid. Un partido que el propio Madrid se había complicado por su incompetencia para defender las acciones a balón parado. De esa forma tan simple fue capaz el Valladolid de poner contra las cuerdas a su rival.

Necesitó el Madrid dos detalles de calidad de Özil, un futbolista siempre imprescindible, pero que se vuelve indispensable cuando el equipo camina cuesta arriba, para voltear el resultado. Un jugadón suyo acabó en el gol del empate poco antes de llegar al descanso, en una acción que marcó el desarrollo posterior del partido, y un magnífico lanzamiento de falta con esa zurda suya que es un guante significó el 2-3 definitivo. Pero hasta llegar ahí, el Madrid navegó entre la tormenta con serio riesgo de acabar a la deriva.

El Madrid es un equipo construido para afrontar grandes retos, pero ni siquiera se puede decir que esté a medio hacer cuando lo que toca es defender acciones de estrategia. Son errores tan incomprensibles como parece que irremediables. Estuvo cerca de arruinar su partido en Valladolid, y quién sabe si mucho más, por esa falta de contundencia cuando debió defender a balón parado. Quizá sea un problema de concentración o de predisposición, o de las dos cosas. Lo cierto es que es un mal enquistado que Mourinho no acierta a solucionar. Aprovechó Manucho esa alfombra roja que pone el Madrid a sus rivales en las acciones de estrategia para marcar dos goles a placer y dejar al rival en una situación muy comprometida.

El partido comenzó a dibujarse con el balón en los pies del Valladolid y el Madrid creando las ocasiones más claras, una tendencia que no tardó en invertirse. Sucedió cuando Manucho celebró su primer gol. Apenas se habían consumido ocho minutos y el angoleño remató solo en el área pequeña a la salida de un córner.

A esta generosidad del Madrid respondió con otra el Valladolid. Callejón aprovechó un error de Balenziaga en el pase y el resbalón de Valiente para regalar un pase de gol a Benzema.

En este intercambio de regalos surgió Manucho para celebrar su segundo gol. Ebert sacó un córner y el delantero angoleño marcó de cabeza. Falló Ramos, que marcó por detrás a Manucho y sólo pudo ver cómo éste remataba a placer. Tampoco estuvo acertado Casillas, que no fue a buscar un balón que bien podría haber sido suyo.

A partir de ahí el Madrid se quedó con el balón, pero sin mostrar ninguna profundidad ante un Valladolid ordenado y bien plantado, que controló la situación hasta que surgió Özil, que reunió su talento con el de Benzema antes del descanso para firmar una jugada espectacular a la que puso el colofón del gol.

El encuentro se convirtió en un duelo ingobernable tras pasar por los vestuarios. Allí se quedó el canterano Nacho, que cumplió como lateral izquierdo titular y fue reemplazado por Di María. Callejón, que había ocupado el puesto del argentino en el once, se situó como lateral izquierdo, con Di María en el centro del campo por la derecha, Özil por la izquierda y Cristiano de enganche por detrás de Benzema.

No convencieron estos cambios a Mourinho, que dio un nuevo giro al equipo poco después. Retiró a Arbeloa, el otro lateral, para dar entrada a Modric. Pasó Ramos a la banda derecha y dejó su sitio en el centro de la zaga a Xabi Alonso, sorprendente pareja de Pepe, con Khedira y Modric delante de ellos.

Cuanto más descontrolado parecía el partido, más cómodo parecía el Madrid y más inseguro el Valladolid, que se libró del empate por un error del árbitro, Pérez Montero. Señaló un fuera de juego que no era de Ramos, quien terminó batiendo a Dani, pero bien es cierto que el colegiado ya había pitado.

Con los dos equipos sin saber muy bien qué dirección tomar surgió el enorme talento de Özil para decidir un partido sin rumbo. Y sin apenas tiempo para digerir el gol, Varane sustituyó a Benzema, en un nuevo giro táctico de Mourinho. El francés se situó como lateral derecho, recuperó Ramos su sitio en el centro de la defensa y Xabi Alonso volvió al centro del campo, con Cristiano como jugador más adelantado.

Así terminó de consumirse un encuentro cuyo desenlace sólo se entiende por la presencia de Özil en el campo.

Un genial Cristiano decide el derby

El portugués, con un derbi grandioso, ganó el partido con un gol y una asistencia a Özil. También remató dos veces a los palos. Triste partido de los colchoneros.

El Madrid es el dueño del derbi. Cristiano, su rey. Lo domina como siempre, así que como siempre últimamente ganó el Real al Atlético (2-0) gracias a una falta de manual del portugués y una asistencia aÖzil. Cristiano remató las veces que quiso, estrelló otros dos balones en los palos. Por eso se pagan estas millonadas por esa clase de jugadores. Porque son de otro nivel: gigante. Así pues, el Madrid mantuvo la hegemonía de la capital el día del pre-plebiscito a Mourinho. No es poca cosa para lo que estaba cayendo en Chamartín. El Madrid se rehabilitó de su derrota en Heliópolis aunque, eso sí, sigue a once puntos del Barcelona y aún está a cinco del Atlético, que otra vez terminó el derbi deprimido, preguntándose quién demonios instaló su maleficio. Juegue mal o regular, pierde. Es una certeza.

Un partido puede estar en dos minutosEn el 13, Casillas sacó una mano mágica en un remate de depredador de Falcao, lo más peligroso que hizo el Atlético en todo el partido. Lo siguiente que pasó fue otra mano, ésta un tanto absurda de Arda Turan, en el 15, que Cristiano Ronaldo castigó con uno de los mejores goles de falta directa que se le recuerdan. Un golpeo espectacular que superó la barrera (más cerca de la distancia reglamentaria). Fue la falta perfecta. Un premio para el portugués, que estuvo metidísimo en el partido. Con actitud, movilidad y compañerismo. Un partido a la altura de su condición de futbolista de clase mundial.

El Madrid no había sido mejor hasta entonces y el Atleti estaba intenso, soñando con un partido parecido al de las dos finales que ganó con Simeone. Pero el Madrid es otra cosa. El derbi es otra cosa. El 1-0 le dejó pista libre al Real y había que comprobar la respuesta psicológica del Atleti, con la pesada carga de su horrible currículo en los últimos derbis. Estuvo obtuso en ataque, pero se intentó sostener. El derbi, pese a todo, se afeó. Diego Costa lo subió de temperatura y unos cuantos se unieron. Mario le dio una patada a Cristiano, Xabi otra a Falcao, Ramos le soltó la mano a Diego Costa, que a su vez se le peleó con todos…Demasiado ruido y poco fútbol, sólo otro tiro soberbio de Cristiano que neutralizó Courtois. 1-0, descanso.

El partido no se movió un metro en la segunda parte. Falcao intentó tomar la iniciativa con un timidísimo disparo en el minuto 47 pero el Atlético careció de imaginación. El Madrid se limitó a observar la impotencia de su rival y esperó su oportunidad con una suficiencia que debió deprimir al Atlético. En un contragolpe, Cristiano asistió a Özil, que a pesar de un mal control y de una ejecución lenta, tuvo tiempo de hacer el 2-0 por la defiente colocación de la defensa rival. El portugués tuvo tiempo de lanzar otra falta al larguero, de rematar otro contragolpe y de ser coreado como lo que es: un ídolo. Mourinho salió a ver qué opinaba el Bernabéu sobre él. Pero el que merece los aplausos es Cristiano Ronaldo. Un fenómeno.

 

Por fin reapareció el Campeón, Real Madrid 5-1 Athletic Bilbao

El Madrid sobrevive a los ya habituales incendios semanales que se monta solo en casa con actuaciones muy profesionales en el césped. El domingo pasado se pegó un homenaje de casta bajo la tormenta en Valencia. Y a este mustio Athletic, con una depresión de caballo, le pegó un manotazo y siguió en la carrera silenciosa. El Madrid quiere. Es el campeón y, aunque el Barça está a una distancia considerable, se ha propuesto llevarlo con constancia. Lo está consiguiendo. Será una persecución discreta hasta que el primer descuido del Barcelona provoque el ruido. Al menos, eso es lo que sueña el Madrid. Su victoria ante el Athletic, con Benzema cinco estrellasModric y Xabi al mando (tal vez la actuación más convincente del croata desde que llegó al Madrid) y Ramos imperial, fue de una facilidad extrema.

Es evidente que el Athletic, un fantasmase dejó la estrella en Bucarest. En las dos finales de mayo le abandonaron las musas, el físico y los jugadores. Y la idea. Perdido Javi Martínez camino de Múnich, poco utilizado Llorente, definitivamente no hay quien reponga a un Athletic entregado, muy poca cosa en los grandes estadios: ha perdido en sus últimas dieciséis visitas al Camp Nou y el Bernabéu (ocho y ocho, respectivamente). Al Madrid no le hizo falta ni oler la sangre. Estaba advertido. Salió a por los disminuidos leones que, al primer soplido, con el gol de Aurtenetxe en propia puerta después de un excelente pase de Modric y un control de escuela de Benzema, se derrumbaron lastimosamente. El Athletic no está para estos desafíos.

A la media hora no había pleito. Letal a balón parado,Ramos hizo el 2-0 de cabeza. El fino Özil le puso una pelota limpia, impecable pierna izquierda. Benzemamarcó el tercero en una maniobra de delantero grande, con un talento especial. Una media vuelta que tuvo un poco de pivote de fútbol sala, pongamos Fernandao, y otro poco de gesto taurino. Un ejercicio de ingenio. No había Athletic, no había partido. Resulta incomprensible ver cómo se ha desvanecido la idea de Bielsa, una de las apariciones más celebradas en la Liga en los últimos tiempos. A día de hoy, el Athletic no le tiene fe a nada. Viéndolo, está para compadecerse de él. Parece incurable. Ibai, antes del descanso, le puso maquillaje. Pero era difícil pensar que el 3-1 tendría algún tipo de incidencia en el partido.

La herida pudo ser más leve si Teixeira Vitienes (II) hubiese visto una mano de Coentrao en el área nada más empezar la segunda parte. Pero hubiese sido una anécdota. Al minuto, Özil la convirtió en anécdota a hizo el cuarto después de una asistencia de Benzema, sublime. El francés se hubiese jugado dos partidos seguidos, estaba con ganas. Luego marcó Khedira, que así dio brillo a su reaparición. Se fue entre ovaciones Benzema después de un partido grande y el Bernabéu coreó el nombre de Morata (casi marca) para agradecerle los servicios prestados en el Ciutat de Valencia. Para trocear al Athletic, al Madrid, como a esta crónica, no le resultó necesario ni recurrir a Cristiano.

Cristiano: “Me siento mejor y espero volver al cien por cien”

cr7

Cristiano Ronaldo se pronunció por primera vez tras el codazo sufrido ante el Levante. Agradeció las muestras de apoyo en ‘Facebook’: “Gracias por los mensajes enviados”.

Cristiano Ronaldo se pronunció por primera después del codazo que recibió de David Navarro el pasado domingo. El delantero del Real Madrid lo hizo a través de su cuenta de ‘Facebook’. No entró en polémicas y únicamente quiso agradecer a sus seguidores el apoyo recibido y, a la vez, tranquilizarles sobre su estado de salud: “Gracias por los mensajes que me habéis enviado en los días pasados. Me siento mejor y espero volver al cien por cien”.

Cristiano adjuntó una fotografía en la que se ve el estado actual de su párpado izquierdo. Cristiano sigue en reposo ya que abandonó la concentración de la selección portuguesa porque había perdido visión y tenía mareos. Aun así, todo hace indicar que podrá jugar el próximo sábado.

Portugal libera a Cristiano, que sufre “mareos y trastornos”

cristiano

Según la Federación Portuguesa, sufre “un traumatismo craneofacial con herida en el párpado y el ojo. Tiene mareos, trastornos de la visión y dolores de cabeza”.

Portugal ha liberado a Cristiano Ronaldo del amistoso que la selección de Portugal jugará en Libreville ante Gabón. Después de ser explorado por los doctores de la Federación Portuguesa, Henrique Jones (uno de los doctores de la Federación) ha avanzado que el jugador no estará en el partido ante Gabón.

Según los médicos de la Federación portuguesa, sufre “un traumatismo craneofacial con herida en el párpado y el ojo. Tiene mareos, trastornos de la visión y dolores de cabeza. No tiene sentido exponerle a este viaje, porque en estas situaciones hay un período crítico de 72 horas”. explicó el doctor Henrique Jones.

Morata salva al Real Madrid en el campo del Levante

morata gol

Un canterano, Álvaro Morata, decidió el partido entre el Levante y el Real Madrid (1-2) y así Mourinho venció por fin en el Ciudad de Valencia

EFE| 11.11.2012 | 23:43h

Un gol del canterano Álvaro Morata dio al Real Madrid la victoria ante el Levante (1-2) en el Ciudad de Valencia, un estadio donde nunca había ganado el conjunto madridista desde que es dirigido por Jose Mourinho, y en el que el estado del campo condicionó el juego de ambos equipos.

Sufrió muchísimo el Real Madrid para sumar los tres puntos ante un Levante peleón, que le plantó cara, en un duelo marcado por un terreno de juego casi impracticable en el primer tiempo, pero que mejoró sensiblemente en el segundo, cuando paró de llover y el drenaje hizo su trabajo.

El Levante se adaptó mejor que el Real Madrid al escenario del partido en los primeros minutos. Mientras Cristiano Ronaldo era atendido de una brecha en la ceja tras recibir un codazo deDavid Navarro, el equipo valenciano disfrutó de la primera ocasión clara, en un acción deMartins en la frontal, en la que, tras no poder rematar, cedió a Juanlu, que disparó excesivamente alto.

El Real Madrid, con Callejón como ariete yCristiano en la banda derecha, no terminaba de entrar en el partido hasta que en el ecuador del primer acto una falta botada por Xabi Alonsoprovocó un mal rechace de la zaga local que le cayó a Cristiano Ronaldo y el portugués aprovechó el regalo para batir a Munúa.

El Levante acusó anímicamente el golpe. La predisposición ofensiva de los primeros minutos desapareció y el conjunto de Mourinho, con ventaja en el marcador, jugó más tranquilo.

El campo no estaba para dar más de tres pases seguidos y las jugadas a balón parado cotizaban al alza. Callejón buscó las faltas cerca del área para que Cristiano u Ozil encontraran la fórmula para sentenciar el partido, pero ni uno ni otro se mostraron certeros y se llegó al final del primer tiempo.

En el descanso, Mourinho dio entrada a Raúl Albiol por Cristiano y el Levante a punto estuvo de igualar cuando apenas habían transcurrido unos segundos, tras un gran lanzamiento de Juanlu al que respondió Casillas en una intervención espectacular.

Pese al ímpetu inicial de los levantinistas, el Real Madrid no se descompuso y buscó la velocidad y desborde de Di María como principal argumento ofensivo, aunque el segundo gol pudo llegar en un cabezazo de Pepe, tras un córner, que fue repelido por el larguero.

De nuevo a saque de esquina, el Real Madrid pudo marcar en un remate de Ramos de tacón, bajo la portería, que otra vez se estrelló en el larguero y que de forma increíble no acabó en gol.

Cuando mejor estaba jugando el conjunto madridista y el Levante estaba K.O., llegó el gol del empate, en un gran pase de Martins a Ángel que el delantero no desaprovechó y, tras deshacerse de Pepe, batió a Casillas.

Si en la primera parte apenas había habido fútbol, en la segunda hubo más juego y sobre todo emoción. El partido subió de revoluciones cuando el colegiado pitó penalti en una acción sobreCallejón, lo que provocó un enfado monumental en los locales, que pedían primero fuera de juego del madridista y después que la falta era fuera del área.

Xabi Alonso fue responsable de tirar la pena máxima, pero el meta uruguayo Gustavo Munúaacertó la dirección del lanzamiento del internacional español. En plena euforia local, Juanlu tuvo el segundo para el Levante, tras aprovechar un error de Albiol, pero cruzó en exceso el disparo en una ocasión clarísima.

El partido estaba muy abierto y curiosamente, tras el debate de la pasada semana sobre la cantera madridista, fue el canterano Morata quien le dio un triunfo importantísimo al Real Madrid en un complicado encuentro, para no ceder más ventaja al Barcelona.