Soldado da los puntos a un inoperante Valencia ante el Espanyol

EFE| 17.11.2012 | 20:29h

Un penalti transformado por Roberto Soldado a dos minutos del final dio la victoria a Valencia en uno de sus peores partidos de la temporada, en el que el Espanyol no fue capaz de aprovechar la incapacidad de su rival para sacar el partido adelante, ya que manejó el balón, pero no creó peligro.

La jugada clave fue el penalti señalado a dos minutos del final por manos de Héctor Moreno, que fue muy protestado por los jugadores visitantes y que estuvo acompañado de la expulsión del propio defensa mexicano y de Sergio García.

El Valencia sólo dio señales de vida en el primer cuarto de hora de juego, pero con lo que mostraron unos y otros sobre el terreno de juego, el Espanyol no debió perder, aunque volvió a hacerlo en un estadio maldito en los últimos años, en los que la polémica siempre ha envuelto a sus ajustadas derrotas.

Los primeros minutos estuvieron marcados por las claras ocasiones del Valencia, que se aproximó a la meta espanyolista con peligro, ya que los jugadores locales se mostraron mucho más intensos que los visitantes en los compases iniciales del choque.

Fruto de esa mayor presencia del Valencia en el partido, llegó el 1-0 al aprovechar Jonathan Viera un rebote y batir de disparo colocado a Cristian Álvarez.

El Espanyol ofrecía una mejor imagen cuando sus jugadores tenían el balón de medio campo hacia adelante que cuando defendía, aunque poco a poco se entonaron atrás, al tiempo que el Valencia perdió el fuelle de los primeros minutos y sus llegadas empezaron a ser cada vez menos frecuentes a la meta del equipo catalán.

Sin que sus llegadas fueran claras, poco a pocoel Espanyol empezó a mostrar más potencial en ataque y fue capaz de aprovechar su opción para empatar a la media hora de juego en una acción de Verdú que remató Longo.

A partir de entonces, el Valencia no estuvo cómodo, tuvo dificultades en su juego de creación y el encuentro llegó al descanso con poco que reseñar, a excepción de las cuatro tarjetas vistas por los locales a pesar de que hasta entonces el partido no había tenido nada de especial en lo disciplinario.

El Espanyol fue un equipo más asentado que el Valencia al principio del segundo tiempo: tocó mejor el balón y creó más peligro que el Valencia, un equipo impreciso e incapaz de mantener el balón, que durante mucho minutos estuvo a merced de su rival.

El Valencia permanecía encerrado en su parcela y sin capacidad de respuesta ante un rival que se llevaba todos los balones divididos, lo que obligó al técnico local, Mauricio Pellegrino, a dar entrada a Banega y a Bernat para, al menos, conseguir que su equipo mandara en el encuentro.

El Espanyol no acompañaba su dominio de claridad en sus ocasiones, ya que sus disparos lejanos no creaban problemas a Diego Alves, pero tampoco pasaba apuros.

Parecía más cercano el 1-2 que el 2-1, sobre todo porque el Valencia era un equipo sin alma, hasta que en una acción aislada, a dos minutos del final, el árbitro, a instancias del asistente, consideró que Héctor Moreno hizo manos en un centro de Barragán.

Soldado marcó el 2-1 en una acción que se saldó con dos amonestaciones y dos expulsiones para el Espanyol, cuyos jugadores protestaron mucho la decisión arbitral, lo que castigó en exceso al equipo catalán, que en caso alguno mereció perder este partido y menos hacerlo con la crueldad con la que se le escapó el empate.

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El Athletic sufre, pero puede respirar un poco mejor

El Athletic Club ha aguantado al final del choque la embestida de un Sevilla volcado al ataque y ha logrado un triunfo por la mínima (2-1) que le cambia mucho la cara

bilbao

EFE| 11.11.2012 | 18:25h

El equipo bilbaíno ha hecho valer con mucho esfuerzo el 2-0 con el que le adelantaron Oscar de Marcos y Markel Susaeta en la primera mitad ante un Sevilla lanzado por el renacido José Antonio Reyes, bien ayudado por Jesús Navas, y que había acortado distancias transformando Álvaro Negredo un penalti por mano de Andoni Iraola. Con este triunfo, el Athletic se impulsa en la tabla, donde se escapa ya a cuatro puntos de las posiciones de descenso y se acerca a unos puestos europeos a las puertas de los cuales podía haberse puesto el equipo hispalense de haber aprovechado su visita a Bilbao. No fue así y los de Michel se quedan, como ahora lo de Marcelo Bielsa, en mitad de la tabla.

Un remate sin portero desde la frontal que Aduriz no fue capaz de colocar entre los tres palos cuando se llevaban solo once segundos de juego avanzó lo entretenido que iba a ser el partido. Al ariete local le llegó de manera sorpresiva un balón de Spahic en un mal entendimiento del central croata con Palop. Respondió rápido el Sevilla, cinco minutos después, en otra jugada nacida de otro claro error defensivo, en este caso de Aurtenetxe. Pero a Navas se le fue demasiado cruzado su disparo, escorado a la derecha. Una nueva ocasión en el minuto 8 de Aduriz, al que se le fue alto una volea clara tras cesión de cabeza de De Marcos, certificó un primer tramo de choque favorable al Athletic.

Un fuerte disparo de Rakitic dentro del área en el 23, despejado por Iraizoz, pareció simbolizar el cambio de rumbo que estaba tomando el encuentro. Pero justo cuando el Sevilla se sentía mejor, De Marcos abrió el marcador. Lo hizo casi sin querer, con un toque sutil a un centro de Aurtenetxe al que casi no se atrevió a rematar. Pero finalmente puso el pie y la pelota entró junto al palo derecho de la meta de Palop. Sendos remates de cabeza del Athletic -el segundo, en muy buena posición, de Susaeta, que salió alto-, así como un par de contras mal terminadas del Sevilla dieron paso al segundo tanto local, ya sobre la hora Aduriz se redimió de su falta de acierto inicial y con una perfecta prolongación de cabeza dejó casi hecho el tanto a Susaeta, que celebró la reciente llamada de Vicente del Bosque su sexto gol del curso, el segundo en Liga. El tanto llegó con suspense ya que el balón cruzó la raya después de que lo despejase Palop.

De vuelta de vestuarios el Sevilla se hizo con el partido, aunque sin ocasiones de gol durante en la primera mitad del segundo tiempo a pesar de la entrada en juego de Reyes, que dinamizó el juego de los suyos. A partir de ahí, el choque se embaló. Abrió fuego Babá con un fuerte disparo lejano y siguió Susaeta rematando alto un pase de De Marcos. Después Iraizoz respondió con dos paradones en la misma jugada. Primero ante Babá en un mano a mano y tras el despeje a un fuerte tiro de Negredo.

Acto seguido llegó una de las jugadas que varió el rumbo del choque, la expulsión de Herrera por dos amarillas. Y poco después la segunda, el penalti por mano de Iraola, transformado con solvencia por Negredo, que engañó a Iraizoz. De ahí al final, asedio sevillista, Iraizoz en buena línea agradeciendo el apoyo de San Mamés, y victoria final de los locales que les cambia mucho el ánimo y les redime del varapalo europeo de esta semana ante el Olympique de Lyon.

El Barca y Messi siguen imparables en la Liga

messi

El Barça venció este domingo al Mallorca en el Iberostar Estadi. Dos goles de Messi, uno de Xavi y otro de Tello permitieron a los azulgranas sumar su décima victoria en la Liga y continuar invictos en la Liga

El Barça reprendió este domingo la competición liguera tras el inesperado tropiezo ante el Celtic en la Champions. Y lo hizo, tal y como avanzó su técnico, Tito Vilanova, durante la previa de partido, olvidándose de ningún plan B y apostando de nuevo por mantener su estilo y filosofía de juego.

Tras dos meses en el dique seco, Piqué volvió al once titular para hacer pareja con Mascherano, mientras que en la media Cesc y Busquets volvieron a ser los complementos perfectos a un gran Xavi. Además, Tito confió en Tello como revulsivo perfecto para recuperar la eficacia que tanto se resistió en Glasgow. Y la verdad es que el canterano no defraudó. La banda izquierda se convirtió durante la primera mitad en un constante dolor de cabeza para la zaga balear.

DE NUEVO EL AUTOBUS

Una primera parte en la que el Mallorca renunció al ataque y se limitó a cerrarse en banda en su área. Dos disparos de Hemed, uno demasiado alto (18′) y otro que despejó Valdés (21′), fueron las únicas notas discordantes de un discurso que propició una primera parte tediosa en la que el Barça pareció jugar solo contra si mismo.

Una falta de Martí sobre Cesc en la frontal se convertiría en el primer ingrediente de la fórmula ganadora del Barça en el Iberostar de Mallorca gracias al lanzamiento perfecto de Xavi Hernández. El de Terrassa con una rosca imparable batió por primera vez a Aouate (0-1 (26′)).

MESSI ATRAPA A PELÉ

El Barça encarrilaba el partido que mantuvo la monotonía hasta los últimos minutos de la primera mitad. Un error del meta balear al despejar un disparo desde la frontal de Leo Messi permitió al argentino hacer subir el segundo al marcador, a la vez que igualaba los 75 goles en un año del mítico Pelé (0-2 (43¿)). Un minuto después era Tello el que decidía culminar su gran primera mitad marcando el tercero. El de Sabadell recogió el balón en la banda, y tras centrarse hacia la frontal, se inventó un disparo cruzado ante el que Aouate volvió a claudicar (0-3 (44′)).

Si en solo dos minutos los azulgranas encarrilaban el partido antes de que el colegiado marcara el descanso, tras la reanudación fue el Mallorca quien se bastó del mismo lapso de tiempo para darle emoción al encuentro. Solo habían transcurrido nueve minutos de la segunda mitad cuando Mascherano perdía un balón en la banda izquierda que permitía a Pereira, completamente solo, batir a bocajarro a Valdés (1-3 (55′)).

EL MALLORCA RECORTA DISTANCIAS

El nuevo desajuste defensivo del Barça podría haber quedado en una mera anécdota, si dos minutos después el colegiado, Ignacio Iglesias, no hubiera visto unas claras manos de Busquets en el área. El azulgrana vio la cartulina amarilla y Víctor recortó todavía más las distancias para el Mallorca (2-3 (56′)).

Con el 2-3 en el marcador el partido ganó en intensidad. Sobretodo porque el equipo de Caparrós ganó la valentía ofensiva que le había faltado durante los primeros 45 minutos de partido. Algo que desconcertó a los azulgranas durante algunos minutos. Por suerte para los nervios de la hinchada culé, Messi volvió a convertirse poco después en el tranquilizante perfecto. El argentino no dudó en fusilar a la escuadra un balón cedido por Alexis tras un preciso control con el pecho (2-4 (69′)). Los tres puntos y el liderato volvían a estar a salvo.