Boca gano en Liniers y todavía sueña con el titulo

Sin merecerlo venció a Vélez por 1-0 con un gol de Silva y se mantuvo en zona de clasificación a la Libertadores. La derrota del equipo de Gareca le da una oportunidad a Lanús de llegar a la punta. Para eso deberá ganarle el lunes a Belgrano, en Córdoba.

Boca le puso el picante que el Torneo Inicial necesitaba para el final. En Liniers le ganó 1-0 al líder Vélez, por la decimosexta fecha y también se ilusiona con entrar en la Copa Libertadores y pelear por el título. Santiago Silva hizo el gol del equipo de Falcioni, que se pone a cinco puntos del Fortín. Este lunes, Lanús puede alcanzar la cima si vence a Belgrano en Córdoba.

El partido comenzó con buen ritmo. Pero de a poco, Vélez fue haciéndose más firme en la mitad de la cancha y con la conducción Federico Insúa comenzó a llegar mejor. A los 11 minutos, una buena acción que comenzó Emiliano Papa y continuó el Pocho, siguió con la aparición de Lucas Pratto por izquierda, el delantero la cruzó y por muy poco no alcanzó a conectar Facundo Ferreyra frente al arco.

Después la tuvo Fernando Tobio con un cabezazo en las manos de Agustín Orion y un minuto más tarde, Insúa peleó y ganó una pelota dentro del área, movió hacia la derecha y el zurdazo cruzado de Ferreyra resultó apenas desviado.

Boca iba a tener la más clara a los 30 y no la iba a dejar pasar. Después de un tiro de esquina, Leandro Paredes recogió un rechazo, cruzó hacia el medio, se produjo un doble rebote y la pelota quedó para Silva, quien de zurda puso al equipo de Falcioni en ventaja.

El gol fue un gran impacto para Vélez, que desde entonces perdió precisión y ya no tuvo la lucidez de antes en Insúa y hasta el final de la etapa no volvió a inquietar a Orion, mientras que Boca se conformó con mantener el partido lejos de su arco y no pudo aprovechar algunos espacios que se le abrieron para llegar de contraataque.

Vélez salió decidido a atacar en la segunda parte, mientras que Boca bajó muchos metros con la intención de aprovechar las réplicas y esas posturas no se modificaron hasta el final del cotejo. A lo largo de los 45 minutos finales, el local acumuló ocho llegadas claras contra una sola de Boca. Aunque en el último segmento del juego, después de la salida de Insúa, el puntero chocó mucho en los últimos metros de cancha, resulta difícil explicar cómo no llegó al gol.

Boca resistió y la única vez que pudo hilvanar acertadamente una réplica fue sobre la media hora, cuando un remate de Guillermo Fernández fue desviado dificultosamente por el uruguayo Sebastián Sosa.

Así se llegó al epílogo de un encuentro que se llevó el que menos hizo y dejó con las manos vacías al que, aún con limitaciones, buscó desde el principio hasta el final. El campeonato está más lindo que nunca.

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